Y ahora, un villancico en alemán fusionado con la sensualidad que desprende Marylin... Que fuerte, que fuerte, que fuerte...
domingo, 30 de septiembre de 2007
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En 1972 cuatro de los mejores hombres del ejército Norteamericano que formaban un comando, fueron encarcelados por un delito que no habían cometido. No tardaron en fugarse de la prisión en la que se encontraban recluidos. Hoy sobreviven como soldados de fortuna, si usted tiene algún problema quizá pueda contratarlos.
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